A FLOR DE PIEL

Tanto en la consulta de Kulunkan como en la vida a veces nos encontramos con que las emociones están a flor de piel, nos dicen cosas como “lloro con cualquier cosa, no sé qué me pasa”, “me viene la emoción y no me puedo contener”, “el otro día tuve que esconderme para llorar en el trabajo”…

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Cuando nos emocionamos en el contexto de la terapia es bueno ya que podemos abordar las emociones con la ayuda del psicoterapeuta sin que la racionalización o la conciencia nos impidan entrar en contacto con ellas. La persona nos muestra cómo se siente y lo experimenta directamente. Es el lugar en el que no se le va a censurar sino que se le va a acompañar en su vivencia para dar lugar a la aceptación de estas emociones.

Otras veces las personas estamos muy sensibles y nos sucede esto en cualquier contexto, dando lugar al llanto sin poder contenernos ante cuestiones aparentemente inocuas. Por ejemplo, ante una palabras nos surge el recuerdo vívido de algo y nos emocionamos cómo si estuviera sucediendo en ese momento o también sucede con los olores puesto que su conexión neuronal con las emociones es muy directa.

Cuando la persona está deprimida o en un momento difícil por un acontecimiento estresante es más fácil que le suceda esto, su emotividad está aumentada y casi cualquier cosa le trae recuerdos relacionados con sus problemas. Son momentos duros en la vida de la persona en los que la psicoterapia puede ser la forma de superarlos.

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Almudena Ibáñez

Psicóloga

 

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Tras la jubilación…

Después de más de 40 años trabajando llega el día de la jubilación, para algunos es algo muy deseado, otros en cambio querían seguir trabajando, pero para todos es desconcertante la inactividad, el vacío de significado.

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Está más que probado que la vida sedentaria y la falta de actividad mental y social son un factor de riesgo para la demencia, sin embargo, no existen programas de estimulación para todos ni una cultura que promueva estos programas en nuestra sociedad. Por otra parte, también son un campo de cultivo para la depresión y la ansiedad, ambos trastornos tan comunes entre las personas mayores y que también pueden conducir al deterioro cognitivo.

Un problema que aparece en las personas que intentan hacer algo con su tiempo tras la jubilación es la sensación de inutilidad, la falta de sentido de lo que se hace. Una persona jubilada puede apuntarse a estudiar un idioma pero se da cuenta de que no le hace falta en su vida (no se va a ir a vivir al extranjero, ni lo necesita para su trabajo), no sirve para nada que se esfuerce en los exámenes o que acuda siempre a clase, a nadie le importa que no aprenda sólo se pretende que esté entretenido.

Debemos encontrar el SENTIDO, el significado para la vida de estas personas jubiladas. Una vida que en muchos casos pueden  ser más de 20 años. Las personas mayores tienen una gran sabiduría derivada de su experiencia pero también pueden aprender cosas nuevas. Tienen derecho a sentirse útiles y respetados. Es necesario ayudarles a encontrar actividades con las que sentirse realizados (voluntariado, estudios, cuidado de nietos, artesanía…) pero sobre todo que se mantengan activos física, cognitiva y socialmente.

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Gaueko errekak

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Gurasoentzat kezkagarri suertatzen den gauzetako bat da ohean pixa egitea. Beste gauzen artean haurrari adin batetik aurrera lotsa ematen dion zerbait delako eta haren bizitza soziala mugatzen duelako. Baita guraso horri enbarazu egiten diolako ere, maindireak garbitu, arropa aldatu eta batzuetan gauaren erdian esnatu behar delako. Sarritan hori izaten da psikologo batengana joateko arrazoietako bat. Zorionez gaueko erreka horiek beraien sintoma efektua egiten dute eta atzean zer dagoen ikusteko aukera ematen digute. Seguir leyendo

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Familia y nuevas tecnologías.

Querido hijo

Las nuevas tecnologías son uno de los grandes avances de nuestra época. Avance que se ha dado a una velocidad inmensa  con un crecimiento y cambio en los últimos diez años que nada nos hacia imaginar entonces que podríamos llegar a vivir como lo hacemos en este momento.

Y, ¿cómo influye este avance tecnológico en las familias? De muchas formas. Por un lado es evidente que las nuevas generaciones van a tener y lo tienen ya con poquísimos años (solo hay que fijarse en como niños de pocos años cogen el móvil de sus padres y son capaces de manejar algunas de sus funciones con enorme destreza) un manejo que muchos adultos no son capaces de alcanzar incluso con meses de practica ante un nuevo aparato tecnológico . En este sentido, y como ha ocurrido en momentos anteriores de la historia, los hijos son expertos frente a sus padres en este área. El problema quizá, y a diferencia de lo que ha podido ocurrir en otros campos en momentos anteriores, es que la alfabetización digital y tecnológica es tan cambiante y rápida que los hijos dejan  atrás a sus padres aunque estos se esfuercen por conocer y aprender cómo funciona el mundo digital.

Por este motivo, no hay que desesperarse y darlo por perdido dejando de lado este mundo virtual que a muchos adultos es todo un territorio por conocer. Y es que, aunque nuestros jóvenes sean expertos y no vayamos nunca a alcanzar dicho nivel, no tienen las capacidades y la madurez para hacer un uso adecuado y discriminar que contenidos son apropiados para ellos.

Es muy importante que exista un interés y una comunicación constante alrededor de las nuevas tecnologías, y lo es ya que la forma de relacionarse de nuestros hijos es a menudo a través de estas, principalmente de las redes sociales.

Hay que intentar que los peligros inherentes al uso de Internet y todo lo que nos puede proporcionar, no dificulte la comunicación y nos aísle del resto de miembros de la familia. En ese sentido, el esfuerzo de los padres debe ser mayor puesto que el interés que estos pueden tener sobre el uso de estas tecnologías es muy diferente al que pueden tener sus hijos. No podemos pretender aislar a nuestros hijos del uso de estas tecnologías, sino que hay que fomentar el buen uso de las mismas. No hay que temer a “internet” como la fuente que puede hacer accesibles a nuestros hijos contenidos que de otra forma nunca lo serian para ellos, puesto que hoy en día es imposible tener un control real sobre ello, y puesto que esto supondría que fomentaríamos su aislamiento e impediríamos un crecimiento para ellos fundamental en este tiempo. Es importante asimismo entender que el cambio también se produce puesto que así como en generaciones anteriores las nuevas tecnológicas (TV, videojuegos) eran usadas como parte del ocio de nuestros jóvenes, hoy ocupan muchas más parcelas de sus vidas (y de las nuestras) y no se limitan solo a este.

Por tanto, ¿como podemos hacer frente y educar a nuestros jóvenes en un uso adecuado?.

  • Comunicación: igual que nos interesamos de las personas con las que nuestros hijos se relacionan en el mundo “real”, debemos hacerlo por las personas con las que lo hacen en el mundo “virtual”. Mostrar interés por los contenidos que observan, cuelgan y comparten nos puede dar muchas pistas sobre ello. Ser curiosos, utilizando en ocasiones como estrategia “nuestra inutilidad” y su calidad de expertos para ser instruidos por ello en el manejo de estas herramientas. Este colocarles como maestros nos puede dar opción a poder hablar sobre lo que “pasa en internet”, de forma que podamos ir abordando la forma de nuestros hijos de estar en el mundo virtual, como nos mostramos en las redes frente a como lo hacemos en el cara a cara, que exponemos y mostramos en ellas frente a lo que no lo hacemos en la realidad, que imagen queremos y nos quieren dar, que se nos intenta vender, etc.
  • Conocer un manejo básico de las herramientas que usan y como impedir que puedan acceder a contenidos inadecuados mediante el uso de controles parentales, envolviéndoles a ellos claramente el porqué de la necesidad de utilizar estos. Control  como forma más  de las muchas que tenemos de cuidarlos y protegerlos. Que de la misma forma que les advertimos sobre los peligros de la vida real y de exponerse a determinadas situaciones (consumos de drogas, frecuentar determinados ambientes, como han de manejar sus relaciones afectivo sexuales, etc) también han de protegerse de determinadas personas o situaciones en las que pueden verse inmersos en las redes sociales.
  • Es importante implementar normas de uso: cuando, como, de qué forma y para qué. Las normas son importantes en el desarrollo, y este es un nuevo aspecto en el que debemos estar atentos del uso que hagan y de controlar que no pueda convertirse en un uso abusivo. Estas normas, igual que otras deberán ir cambiando, y fundamentalmente en la adolescencia deberán ser más negociadas que impuestas puesto que de lo contrario podremos conseguir el efecto contrario a lo deseado como una respuesta de rebeldía ante las mismas.
  • Somos modelos. Y es que de la misma forma, también en esto debemos preocuparnos del ejemplo que damos a nuestros hijos. En este sentido, habrá que reflexionar cuando trasladamos a nuestros hijos las normas de uso de determinadas tecnologías o la critica hacia la utilización que hacen estos, que uso hacemos nosotros, ya que de lo contrario estaremos cayendo en una incoherencia y no hay cosa que pase mayor factura.
  • Actitudes, valores y responsabilidad. Hay que reflexionar sobre la inexistencia de códigos éticos en los contenidos que existen en la red. En este sentido es muy importante trabajar valores y actitudes frente a lo que pueden encontrarse en el mundo digital de cara a que los jóvenes aprendan a ser buenos ciudadanos y aprendan a tomar sus propias decisiones. Finalmente a que sean responsable frente a lo que hagan, tengan delante a la persona, o entre ellos y un tercero exista una pantalla de por medio.

 

Leticia Antequera Marcos,

Psicóloga y terapeuta familiar y de pareja.

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Espontaneidad

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La espontaneidad es un elemento fundamental en el Psicodrama, corriente terapéutica que desarrolla J.L. Moreno. Para Moreno la espontaneidad es el acto puro, imprevisible y que expresa la personalidad del individuo.

La espontaneidad es la esencia de la vida y TODOS TENEMOS ESPONTANEIDAD. Al nacer la espontaneidad se expresa libremente pero conforme el niño crece va asumiendo conservas culturales que coartan su espontaneidad. Las conservas culturales son las normas y rutinas establecidas en la sociedad, todo lo que se nos transmite a través de la educación. Algunas de estas normas son especialmente dañinas para nuestra espontaneidad como las que implican lo que “está bien” o lo que se debe hacer. La conserva cultural es lo contrario del acto espontáneo, es actuar frente a una situación con una respuesta aprendida.

La espontaneidad es la respuesta de la persona a una situación nueva o la respuesta nueva a una situación vieja. Cantar una canción aprendida de una forma vivencial y nueva es un acto espontáneo, que nos aporta algo nuevo a los que la escuchamos y al que la canta.

Tal y como decíamos al principio, todos somos espontáneos, de niños nuestra espontaneidad se expresa libremente. No sentimos vergüenza ya que no conocemos los códigos culturales que rechazan una conducta (lo que se supone que debemos hacer en una situación). El niño experimenta sus actos espontáneos en cada situación, por ejemplo se le ocurre ponerse un embudo en la cabeza ya que seguramente no sabe para qué sirve y aunque lo sepa nada le impide decidir que también puede ser un sombrero.

De adultos debemos aprender a NO TENER MIEDO a nuestra espontaneidad. Permitirnos ser libres y expresarnos. Podemos comenzar con un pequeño juego en el que de forma consciente y plena nos exponemos a una situación permitiéndonos ser espontáneos acudimos a una tienda, a un gimnasio, etc sin miedo a lo que podamos hacer, a nuestras respuestas en la interacción con el otro. Sin coartar el encuentro con los demás.

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¿Te atreves a probar?

Almudena Ibáñez,

Psicóloga de aultos y 3ª edad.

Especialista en Psicodrama.

 

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La silla de castigo

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Sí, quiero decir silla de castigo y no silla de pensar o rincón de pensar. Puede parecer un tanto chocante para quienes tienen en mala estima los catigos. Y es precisamente a esas personas a quienes les han dicho que los castigos no son educativos, que son de otra época, y es mejor optar por otras formas menos “agresivas” de educar a un niño o niña. Y actualmente la silla de pensar o el rincón de pensar se ve como una manera de hacer reflexionar a una persona menor con un método inofensivo, moderno y educativo.

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ANOSOGNOSIA

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Es la falta de conciencia sobre los propios déficits normalmente producto de un daño trastorno cerebral. Es un fenómeno de la conciencia que resulta increíble para el que está cerca del paciente ya que para el otro su déficit es evidente pero para el que lo sufre no existe. La anosognosia fue descrita por primera vez  a principios del siglo XX por el neurólogo Joseph Babinski, que observó este fenómeno en pacientes que habían sufrido un accidente cerebro vascular.  Se considera que la red de neuronas que dan lugar a esta conciencia se encuentran entre el lóbulo frontal y el parietal derecho, aunque hay diversas teorías sobre el papel de cada zona y sobre los distintos procesos implicados en esta percepción.

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