ANOSOGNOSIA

8737930083_c9ae0268eb_o

Es la falta de conciencia sobre los propios déficits normalmente producto de un daño trastorno cerebral. Es un fenómeno de la conciencia que resulta increíble para el que está cerca del paciente ya que para el otro su déficit es evidente pero para el que lo sufre no existe. La anosognosia fue descrita por primera vez  a principios del siglo XX por el neurólogo Joseph Babinski, que observó este fenómeno en pacientes que habían sufrido un accidente cerebro vascular.  Se considera que la red de neuronas que dan lugar a esta conciencia se encuentran entre el lóbulo frontal y el parietal derecho, aunque hay diversas teorías sobre el papel de cada zona y sobre los distintos procesos implicados en esta percepción.

Los casos más habituales de anosgnosia son las hemiplejias izquierdas producidas por una lesión en el lóbulo pariental derecho que da lugar a una alteración en la percepción del hemicuerpo izquierdo y también a una heminegligencia izquierda, no atienden a nada que aparezca a su izquierda. En el conocido libro de Oliver Sacks “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” encontramos una historia en la que el paciente no se da cuenta de su incapacidad para mover una pierna y comienza a percibir esta pierna como algo ajeno (El hombre que se cayó de la cama, es el título de la historia).  Esta persona no puede mover su pierna pero no es consciente de ello, de hecho cuando mira su pierna cree que es una pierna cortada de otra persona y por ello la tira de la cama, y se sorprende cuando ve que él cae detrás, sin entender que es su pierna la que está empujando fuera de la cama.

content

Uno de los casos más extremos de anosognosia es el que sucede en el Síndrome Anton-Babinski, el paciente sufre una ceguera cortical ya que tiene una lesión en las áreas de visión primarias pero a la vez es completamente inconsciente de que no ve. La persona puede percibir los cambios de luz y algunos aspectos del movimiento y por ello logra no chocarse constantemente, esta percepción se produce fundamentalmente a través de unos núcleos a nivel subcortical que no están lesionados (el cuerpo geniculado del tálamo). La persona con esta enfermedad niega sus problemas de visión, si le mostramos un objeto nos dirá que no se lo estamos enseñando bien, que le estamos engañando, que está muy oscuro… pero no admitirá que no lo ve ya que él mismo no lo sabe.

Habitualmente la anosgnosia es un problema que interfiere con el tratamiento, la persona que no es consciente de sus déficits no tiene motivación para tomar su medicación o acudir a rehabilitación cognitiva o física. De hecho puede decidir llevar a cabo conductas arriesgadas para él, como conducir cuando no tiene movilidad en una pierna. Por este motivo se suele trabajar en la terapia neuropsicológica, llegando incluso a grabar en vídeo al paciente para que pueda ver que en realidad no puede mover una pierna o no puede ver.

La anosognosia también sucede en muchas de las demencias, aunque no en todas, por ejemplo en la enfermedad de Alzheimer el paciente no es consciente de sus olvidos ni se siente excesivamente mal por ello. De hecho muchos enfermos desarrollan ideas paranoides y creen que sus familiares les esconden las cosas o las cambian de sitio, sin darse cuenta de que fueron ellos los que movieron el objeto pero lo han olvidado. En algunas ocasiones, al principio de la enfermedad, la persona se da cuenta de que debería acordarse de lo que hizo el día anterior pero llega un momento en que no es así, y puede afirmar que no sabe qué día es o en qué año está con toda tranquilidad. En la mayoría de los casos podemos decir que la anosognosia en la demencia es algo positivo para ellos ya que no les produce preocupación su deterioro cognitivo porque no son conscientes de él.

Este concepto neuropsicológico podría asimilarse también a procesos que suceden en la psicoterapia, los psicólogos conducimos al paciente a darse cuenta de cosas que él no puede ver pero le hacen sufrir.

Almudena Ibáñez,

Psicóloga de adultos y 3ª edad.

Esta entrada fue publicada en Anosognosia, Neuropsicología, Psicología 3ª edad y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s